
Elevado a los altares por unos, y odiado por otros, Baltasar Garzón, se ha convertido en todo un "Super Juez". Siendo juez, desde los 23 años de edad, no hubiera dudado, en abandonar hace unos años, la carrera judicial, para probar suerte en la carrera política, si su relación con los socialistas de entonces, hubiera sido mejor. Con esa espinita clavada, parece que hoy, está intentando ganar puntos, para obtener un puesto importante, quizás al cargo del algún ministerio, y así lograr el objetivo que años atrás, no pudo alcanzar.
En el ámbito nacional, Garzón, investigó a Jesús Gil, por corrupción, ha dirigido operaciones contra el tráfico de Drogas, especialmente en Galicia, ha investigado a la organización ETA y lo que consideró su entorno, y sus investigaciones del terrorismo, contribuyeron a la denuncia de la llamada guerra sucia (GAL).
Sin embargo, lo que mejor se le da a Baltasar Garzón, es darse publicidad, tirarse flores, presentarse, como aquél Juez, independiente, incorruptible y valiente, que no teme nada, y que declara no tener miedo a ETA y su entorno, así como tampoco a los narcotraficantes. Un juez, que se presenta a la ciudadanía, orgulloso de sí mismo, y orgulloso de sus aportaciones a una eficaz Administración de Justicia. Todo un Super Juez, encantado de haberse conocido, que nos da inmejorables lecciones de vanidad, en obras tales como "Garzón: El hombre que veía amanacer" (Por poner un sólo ejemplo). Obra que sin duda, es una gran aportación, y una gran lección de lo que un Juez nunca debe llegar a ser. En la misma, vemos como Garzón, con la sóla intención de darse notoriedad, y sin ningún tipo de rubor desvela secretos sumariales, claro que el Sr. Grazón, como buen Super Juez que es, está por encima de la Ley Orgánica del poder Judical (LOPJ), y puede saltarse a la torera la prescripción del Art. 396 LOPJ que dispone "Los Jueces y Magistrados no podrán revelar los hechos o noticias relativos a personas físicas o jurídicas de los que hayan tenido conocimiento en el ejercicio de sus funciones".
Los críticos de Garzón, señalan que el magistrado parece ansioso de llamar la atención pública, y razón no les falta, es un dato objetivo, que es el Juez, más fotografiado de España, ávido de fama, no duda en mostrase ante las cámaras, hacer comentarios poco afortunados, dar su opinión y crítica frente a las cámaras, acerca de la actuación de según que partidos políticos (Aún cuándo el Artículo 395 de la Ley Orgánica del Poder Judicial prohíbe a Jueces y Magistrados "Dirigir a los poderes, autoridades y funcionarios públicos o Corporaciones oficiales, felicitaciones o censuras por sus actos" ), incluso ayer pudimos verle, en un programa tan interesante desde el punto de vista intelectual como "Aquí hay tomate", en el que no dudo en dar su opinión acerca de la actuación del Juez Torres o en mostrar su sonrisa más cínica, cuándo se le preguntó si pensaba como los del PP, que la detención de la Pantoja, se había debido a la intención de tapar las noticias que realmente son más importantes en la actualidad española.
Más le valiera al Sr. Garzón, dejar de perseguir cámaras y periodistas, y poner más empeño en su labor judicial, que si bien nunca ha sido brillante (sus instrucciones nunca han dejado ser mediocres), en los últimos tiempos, parece estar superándose, como ponen de relieve sus últimas meteduras de pata, y sus inmorales actuaciones.
(Pongo algunos enlaces a noticias y artículos de opinión de Libertad Digital, que nos ayudan a entender mejor el perfil, de nuestro "Super Juez")